Noticias del Agro

Solo el trigo gana en la temporada 2018-2019

Solo el trigo gana en la temporada 2018-2019

02 de enero de 2019

Es el único grano que se vería beneficiado con buenos precios. Sin embargo, si bien el clima acompañó las siembras, hay incertidumbre respecto al rendimiento final. En el sector se demanda apoyo para obtener financiamiento que permita aprovechar las oportunidades que aparecen.

El trigo, se anticipa al cierre del año, será el gran ganador de la temporada 2018-2019 entre los cultivos anuales. Todo indica que recibirá mejores precios los que lo harán salir de tres años de malos resultados. Y es que el panorama internacional y nacional se ve positivo para la recuperación de este cereal que en las siembras de la Región de La Araucanía está terminando el período de floración e iniciando el llenado de los granos.

“Hemos tenido una buena temporada climática para las siembras, con bastante abastecimiento de agua, que ha repercutido en cierto enmalezamiento, hay bastante ballica, lo que no permite advertir a priori cuál va a ser el rendimiento final”, señala Andreas Köbrich, secretario general de la Sociedad de Fomento Agrícola de Temuco (Sofo), quien recurre a la sabiduría popular para ejemplificar esta duda: “los agricultores dicen que cuando el trigo está adentro del saco se sabe a cuánto llegó la producción”. Así, aunque todo va bien, están a la espera de tener una buena cosecha, con temperaturas adecuadas y clima seco, sin lluvias.

La Región de La Araucanía es el referente en este cultivo, ya que es la más importante en la producción de trigo y harina nacional. Eso sí persisten dudas también respecto de la superficie sembrada. Según Odepa, habría entre 140 mil y 150 mil hectáreas, pero a nivel de productores se desconfía de estas cifras y se cree que el número debiera ser menor.

“El trigo es el único cultivo que se ha visto beneficiado este año con bonanza de precios”, plantea el analista internacional en ventas de granos Ricardo Baccarín.

Por lo que se ve, la época de cosechas récord del grano en el hemisferio norte habría terminado, pero no así para otros cultivos como soya y maíz. Estos serán los temas del sector en 2019:

Precio más alto

Para la temporada que termina, el año 2019 se espera un cambio en la tendencia de los precios, al menos para el trigo.

La esperanza de los trigueros es que la industria manifieste que le interesa el trigo nacional, que compre y que pague al menos el costo alternativo de importación. Eso debiera ser entre 35% y 40% más por el producto que el año pasado.

Los factores que inciden en este aumento son el mayor precio internacional por el grano y también un mejor precio del dólar.

A la espera de buenas señales

El mundo privado se mueve por señales y eso es lo que se espera, tanto del Gobierno como de la industria. “Lo único que queremos es generar un producto que sirva, no queremos producir algo que nadie quiere comprar y para eso necesitamos señales”, plantea Köbrich, quien agrega que en este caso es la industria de los molinos, pero también se requieren de la de la avena, el raps, la carne y la leche.

Del Gobierno, encargado del marco general, esperan algún tipo de solución respecto del financiamiento. Destacan que después de tres años o incluso cinco temporadas muy duras, en algunos casos con rentabilidades cercanas a cero o bajo cero, los agricultores están descapitalizados y el sector rural empobrecido.

“Necesitamos que el Estado instale instrumentos de fomento reales; créditos que sean competitivos internacionalmente, que sean iguales a los créditos con los que otros agricultores trabajan en otros países. Hoy nosotros usamos créditos más caros, queremos competencia, pero completa, también en el costo del dinero. Se necesita alguna política para fomentar la producción nacional de alimentos. Tal vez que asegure que al menos el 50% de los alimentos que los chilenos consumimos sea producido por chilenos y en Chile”, plantea Köbrich.

Modernización y diversificación

En la zona cerealera apoyan el impulso a la fruticultura en los predios que tienen opción y capital para hacer el cambio, y apoyo para los que están descapitalizados. Aplauden las medidas que está tomando el BancoEstado, pero creen que el resto de la banca también tiene que aparecer con créditos especiales. Pero hacen la salvedad de que no todos pueden establecer huertos frutales, porque no tienen riego, ni clima para frutas. Señalan que quienes se queden en el trigo también son modernos, porque a su labor han incorporado mucha tecnología, partiendo por la semilla.

También en 2019 se seguirá peleando por la propuesta de acceder a créditos tomados en el extranjero, con mejores tasas. “El sistema financiero chileno es muy robusto, pero quizás un poquito de competencia no le haría mal. Con trigo competimos con el importado de cualquier parte, pero en costo del dinero no”, destaca Köbrich.

La incógnita de la guerra comercial

A nivel internacional, se ve con un enorme signo de interrogación lo que pueda ocurrir con la guerra comercial. China y Estados Unidos se muestran firmes en sus posiciones.

“¿Puede China aguantar un año más sin comprar soya americana. Quizás sí, porque debe tener reservas que no se sabe a cuánto alcanzan. Y los números chinos son un misterio. Pero no puede aguantar dos campañas así como se está expandiendo el consumo”, plantea el argentino Ricardo Baccarín.

Más caídas en la rentabilidad

Otra incógnita es lo que va a pasar con las demás producciones del hemisferio norte en la campaña que viene, con los precios tan deprimidos que se han visto.

“No se si se va a extender tanto la siembra y habrá que llevarlo a qué cultivo. En los próximos dos meses del año que entra se va a definir un poco el escenario. Estamos en un mundo de sobreproducción. Hay mucho alimento y diría que está barato. Se está empezando a comprometer el escenario productivo, porque la gente necesita comer, pero el productor también necesita vivir de lo que produce”, señala Baccarín.

Para el analista, lo que se está viendo son precios flojos que se han acentuado por la guerra comercial, lo que seguramente se traducirá en una caída de la rentabilidad. Y lo que predicen los analistas es que los precios por ahora siguen muy deprimidos y salvo que haya algún rebrote inflacionario en el contexto global, nada cambiará.

Fuente: Revista del Campo